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“Te hablo con el corazón encogido, tengo la sensación de haber perdido algo o a alguien especial. La sensación de que no he sabido actuar, tener paciencia, comprender… He sentido que el fino hilo que me ataba a una persona especial no ha aguantado la fuerza que estaba ejerciendo sobre el.”

“Tengo una sensación de vacío que hacia tiempo no recordaba, desasosiego, incluso tristeza… Noto como algo dentro me oprime el pecho dejando a duras penas que un halo de oxigeno recorra mis pulmones. Siento ese vacío enorme…”

Cuando mi amigo Ego me dijo esto recordé que no hace tanto yo había vivido esto, no hace tanto yo había salido de esto y no solo eso sino que me sentía más feliz que nunca. Recordé que en el termino querer esta incluido sufrir, esta incluido llorar pero también esta incluido renacer, reenamorar, disfrutar…

Hace unos años descubrí un libro que me hizo reflexionar enormemente y del que he decidido compartir la parte que más me gusta…

Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular su savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos.

Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día en que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.

A mi amigo Ego simplemente le lei esta frase. El supo interpretarla de la mejor manera posible como el siempre hace.

Hoy más que nunca me siento identificado con Ego. Ego soy yo, Ego eres tu, Ego somos todos. Porque todos hemos sido Ego alguna vez y todos nos hemos sentido como el alguna vez. Y porque cuando mas seguros queremos estar de una decisión  hablamos con nuestro corazón y vamos donde el nos lleva…

Porque siempre, después de cada  anochecer existe un nuevo amanecer…